• Lola

4 pasos que te ayudarán a Cerrar Ciclos de una vez y por todas

Ya estamos a mitad de año, en un parpadeo la #pandemia absorbió la mitad de todos los planes que nos propusimos en el 2020. Sin embargo, creo mucho en las nuevas oportunidades y es por eso que mas que una perdida de tiempo, veo este mes como una nueva oportunidad para volver a empezar y poder reiniciar nuestras vidas en esas áreas que entendemos y reconocemos deben reiniciar. No obstante, no podemos entrar a un nuevo ciclo en nuestras vidas, si no cerramos primero esos que están a medias.



Nuestras vidas están conformadas por ciclos. Momentos, experiencias, etapas vividas, agradables o no, que nos generan emociones a las cuales nos apegamos.

Ponerle fin a una etapa y ‘cerrar el ciclo’ es un proceso largo y, a veces doloroso, pero necesario si queremos avanzar; no cerrarlo es seguir atado al pasado, un pasado que no nos dejará evolucionar.



Cerrar un ciclo no se trata de olvidar todo, sino de evolucionar, perdonar, aceptar y seguir adelante. Cuando ponemos fin a una etapa, podemos recordar con cariño y sin dolor; podemos agradecer por lo que vivimos y ya no tener la necesidad de seguir ahí; entendemos la pérdida como una lección que nos está ayudando a crecer y a madurar; sabemos que haber terminado esa etapa no fue un fracaso que nos hizo débiles, sino una experiencia que nos fortaleció y nos maduró. Una experiencia que nos hizo mejores.


No sé qué ciclo debas cerrar, no sé si es laboral, no sé si es sentimental, no sé si es un ciclo de luto, un ciclo de problemas financieros o de salud, no lo sé, pero quiero mencionarte algunos puntos que a mi juicio sería bueno consideres para entender como cerrar esos ciclos en tu vida de una vez y por todas:

1. Sentarte y recordar: A veces cometemos el error de pensar que cerraremos ciclos simplemente olvidando, pero eso está muy lejos de ser verdad. El primer paso es sentarnos en una cita cara a cara con nosotros mismos y recordar. Recordar cada detalle de lo vivido, cada paso que dimos, solo así podremos encontrar esos puntos neurálgicos donde fallamos o nos fallaron, donde perdimos o abandonamos y podremos seguir avanzando hacia esa sanidad, ya que podremos ver los hechos desde otras ópticas que quizás no habíamos observado antes. Para mi, recordar es el inicio para empezar a cerrar ciclos, aunque parezca contradictorio.


2. Perdonarnos: Muchas veces no logramos cerrar ciclos porque no podemos llegar a reconocer que somos humanos imperfectos, y que nos equivocaremos. Muchas veces no cerramos ciclos porque no podemos vivir con la responsabilidad de asumir las consecuencias de nuestros actos o de las cosas que nos pasan. Reconocer que "metimos la pata" nos ayudará a ser mas cautos en lo adelante, nos ayudara a quitarnos el traje de juez y nos dará la madurez para asumir las consecuencias de los errores que cometimos con valentía y aprendizaje.

Perdonarnos es el segundo paso para poder cerrar ciclos. ¡Perdónate ya!



3. Perdonar: Un punto muy clave para poder cerrar ciclos es, perdonar. Muchas personas, situaciones, comentarios, criticas, injusticias, nos hieren, pero ¿cómo podremos avanzar por la vida, cargando todo ese peso en nuestras espaldas? Perdonar no es fácil, es un ejercicio de cada día, pero debemos asumir un compromiso con nosotros mismos de hacer del perdón un estilo de vida. Perdonar nos ayudará a quitarnos el traje de victimas, aferrándonos a la mochila de que me hirieron, me quitaron, me robaron, no me valoraron, y nos pondrá el traje de valentía, fuerza y felicidad.

"El primero en pedir disculpas es el más valiente, el primero en perdonar el más fuerte, el primero en olvidar el más feliz".

4. Abrirnos a las nuevas oportunidades: Leí por ahí que en la cultura china no existe la palabra CRISIS, sino más bien que se traduce este momento como OPORTUNIDAD. Los chinos ven las crisis como oportunidades para nuevas cosas. Creo que esa mentalidad la debemos aplicar a nuestras vidas y ver esas crisis que nos suceden, como oportunidades de crecer, de emprender, de soltar, de crear nuevos caminos para nuestra vida.


Me despido con este verso que me encanta y dice:

“pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante” Filipenses 3:13

Olvida eso que quedó detrás, y extiéndete hacia aquello que tienes por delante, hacia aquello que tiene esta mitad de año para ti.


Con amor,

Lola.




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