• Lola

Caminando hacia la Salud Mental...

¡Hola amores! Estamos avanzando en este viaje hacia nuestra Salud Integral. Es por ello que hoy nos embarcamos en el 2do post de esta serie que sé, será de mucha ayuda para tu vida, como lo está siendo para la mía. Cada uno de los temas se enlazan con el anterior ya que cada parte de ellos conforman lo que somos. Conforman nuestro ser.

Hoy quiero que hablemos sobre la salud mental. Si, MENTAL. Es parecido a la salud emocional pero no es lo mismo. ¡Créanme que hasta yo estaba confundida! Y es que la salud mental es más compleja de lo que parece.

No te vayas por donde no es, no se trata de saber si estás o no loco, jejeje… ¡NO! Se trata de esa coherencia que existe entre las cosas que pensamos, deseamos hacer y al final hacemos. Es un estado de bienestar en el cual las personas están conscientes de sus propias capacidades, pueden afrontar las tensiones normales de la vida y pueden trabajar de manera productiva en todo lo que hacen.


Pues bien, por mucho tiempo en mi caso no fue así. No había esa coherencia entre mis pensamientos y mis acciones. No había ese bienestar que me hacía estar consciente de mis propias capacidades, ni mucho menos podía afrontar las tensiones de la vida con normalidad. A pesar de que por fuera todo parecía muy normal, la realidad es que simplemente era la punta del Iceberg. Por dentro vivía una tormenta que me ahogaba y que nadie podía notar, pero que consumía mis fuerzas y sobre todo la salud de mis pensamientos.

Estuve por mucho tiempo dándole más importancia a las opiniones que tenían los demás sobre las cosas que debía hacer y con las decisiones que debía tomar en mi vida, que me olvidé que quien era, para convertirme en quien no quería ser.

Dentro de mi alma había como una lucha de dos personas. Una que me gritaba ser libre, que me suplicaba ser yo otra vez, que lloraba en mi interior para que reaccionara y otra que el temor la paralizaba y me decía que era mejor resignarse a vivir así, que no creía que las cosas fueran a mejorar.

Quizá te ha pasado, ¿verdad? Quizá has tenido o tienes actualmente esa lucha dentro de ti. Quizá la ansiedad se ha vuelto tu mejor amiga, como una vez lo fue mía. La duda, la incertidumbre son las que te aconsejan. El miedo no te quiere soltar y te estás convirtiendo en quien no quieres ser, para agradar a personas que en el fondo no les importas.

¿Sabes que aprendí?, que el temor no se anula. El temor se enfrenta. Quizá dentro de ti sabes que debes tomar algunas decisiones radicales para volver a tener esa salud mental que has perdido o que nunca has tenido. Quizá sabes que debes cortar esos lazos con personas y situaciones que no te llevaran a ningún lado. Quizá sabes que debes cambiar ese trabajo, o esa manera de actuar, esa  manera de pensar que te hace daño a ti y a los que te aman. Sin embargo, no lo haces. Estás paralizad@ como una vez estuve. Hoy te digo, ¡ÁRMATE DE VALOR! Toma decisiones, vuelve a encontrar ese centro que perdiste, vuelve a la esencia de quien eres.

No fue fácil para mí, ni aún lo es, no lo he alcanzado al 100%, porque como te mencioné, el temor y la duda me paralizaban y a veces quieren hacerlo hoy, los pensamientos me atormentaban creando situaciones de cosas que podían pasar y quizá nunca pasarían y aún tratan de hacerlo hoy. Sin embargo, me arme de valor para romper con todo aquello que se robaba mi paz mental y que quiere hacerlo hoy, que robaba lo que era, y quiere robar lo que soy. ¡Es un riesgo que debes asumir!

Luego de dar ese primer paso, puedo decirte que hoy en día no permito ni permitiré que nada ni nadie me robe esa salud mental que tanto añoré y que tanto me costó obtener. Ahora bien, no te hablo de una vida perfecta, donde nada te afectará porque eso sí que no existe, pero sí te hablo de poder desarrollar la capacidad de detectar aquellas cosas que quieran influenciar o subyugar tus pensamientos, arrastrándote a una tela de araña mental de la cual talves nunca te puedas escapar.  Si te hablo de que puedas dominar a tus pensamientos y no ellos a ti.


Después de todo, no podrás tener un cuerpo sano sino tienes una MENTE SANA y no olvides que te puedes convertir en todo aquello en lo que piensas.

Te dejo con algunas recomendaciones de cosas que he ido implementando para cultivar mi salud mental:

  1. Reconocer que mi mente necesitaba ser renovaba (Es el primer paso al cambio, reconocer).

  2. Hablar conmigo mism@ (Escucha tu voz interior, ella te mostrará el camino).

  3. Meditar (Esto es primordial porque nos ayuda a encontrar la paz interior. Saca tiempo para estar en silencio y aquietar tus pensamientos).

  4. Escribir como me siento (muchas veces no sabemos realmente que nos pasa, pero cuando lo escribimos, podemos crear un mapa que nos ayuda a entender y saber por dónde actuar. Luego lo puedes quemar)

  5. Aprendí a buscar el lado positivo de las cosas (tener la convicción de que aunque no entienda todo hoy, al final, todo obra para bien).

  6. Descansar (Saca tiempo para ti. Tu mente y tu cuerpo te lo agradecerán).

  7. Filtré mi circulo de influencia (Empecé a juntarme con el tipo de personas en la cual me quería convertir. Si quería ser un águila, no podía andar todo el día con pollos).

  8. Empecé a filtrar los comentarios de los demás (Un mentor me dijo una vez, el hecho de que alguien piense algo de ti no quiere decir que eso se deba convertir en tu realidad, porque esa es SU OPINIÓN. Ahora bien, ¿QUÉ OPINAS TÚ DE TI?)

¿A qué le dedicas la mayor parte de tus pensamientos? ¡Ten cuidado, porque se puede convertir en tu realidad!

¡No te rindas!

Lola.



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