• Lola

¡Eres Hermosa!


Cuando hice esta sesión de verdad que la disfruté mucho. No sé, me sentía tan femenina, tan llena de vida, de alegría, de identidad, que por poco y selecciono todas las fotos que me hicieron jejeje. Y es que cuando te sientes bien por dentro, definitivamente eso sale hacia afuera.

Cuando Carlos me envió la primera foto, una que por cierto salió sin posar, en ese momento relajaba con él, me quedé impactada por lo hermosa que me veía (y eso que no estaba retocada aún jajaja). No podía dejar de mirarla y no entendía porqué, lo único que salió de mi boca decirle a esa chica de la foto fue: ERES HERMOSA… y de allí salió el título de este post.


Por mucho tiempo hemos estado luchando en nuestra mente con cosas como que si mi nariz no está correctamente perfilada. Que si tengo unas libritas de más o de menos. Que si mi trasero es muy grande o soy chata. Que mi tono de piel, mi cabello, mis pies, mis ojos, mis manos… Eeen fiiin siempre tenemos algo. Siempre nos estamos quejando de una parte nuestra o de algo que vimos en otra y no tenemos. ¡El punto es tener algo! Y créeme que si lo pongo aquí es porque a mí me pasó y me pasa todo el tiempo. Esta lucha mental que vivimos a diario con el bombardeo de las redes y la sociedad, insinuándonos que debemos ser perfectas y que debemos cumplir con estereotipos que JAMAS alcanzaremos, es en realidad agotador.


Revistas, programas de TV, películas, novelas, la moda, la publicidad, nos venden una idea de nosotras mismas que nos hacen sentir que nunca estaremos a la altura de ser o convertirnos en esas mujeres que vemos allí.

Duele ver cómo hemos perdido nuestra identidad y nos hemos lanzado a perseguir a alguien que no somos para agradar a una sociedad que no le importamos. Duele ver cómo hemos llegado a niveles tan bajos como odiar la hermosa creación que Dios ha hecho en nosotras porque creemos que la sociedad y lo que nos vende el entretenimiento es mejor creador El.

Y sí, si te digo todo esto es porque yo estuve allí. Por años fui esclava de un sistema que se robaba mi esencia y quiso decirme que era alguien, que realmente no era. Sí, si te digo esto es porque por años me veía al espejo y odiaba la creación que Dios había hecho en mí, odiaba lo que veía. Odiaba lo que era. Pero sabes que, ¡YA NO MAS!

Hoy te digo que ERES HERMOSAAAA, así, tal cual eres. Que eres una hermosa creación de Dios, que eres vida, eres magia, eres poesía, eres mujer. Y vales demasiado como para dejar que algo o alguien te diga quien NO ERES.


Ya basta de jugar un juego que a la larga nos llevará a perder; perdernos a nosotras. En este hermoso caminar he conocido a muchas personas que por su obsesión de alcanzar ese estándar casi han perdido su vida y que hoy valoran esa mujer que una vez fueron y que tal vez por excesos de estética no volverán a ser. 

¡AHORA BIEN! No estoy en contra de que nos cuidemos. No vaya usted a andar por ahí como una loca porque yo soy así y punto. Creo que es lindo, es de buen gusto ver una mujer bien arreglada, que se preocupa por verse bien, pero porque sí, porque quiere, porque se siente bien consigo misma y no porque alguien o algo le dijo que debía ser así.

Soy partidaria de que debemos mimarnos y sacar tiempo para embellecernos, porque eso nos hace como renacer, pero cuando raya en el extremo, cuando empiezas a sentirte ansiosa, cuando ya no sientes paz con lo que ves, esa es la primera alerta en el tablero que te llama a reflexionar que algo no anda bien.

Muchas veces por los afanes de la vida no estamos alertas a detectar esto, pero en mi caso en particular he aprendido a que cuando algo me está causando stress o ansiedad, detenerme y decirme a mí misma: ¿Qué te pasa? ¿Qué te está provocando este sentimiento? ¿Por qué? y como por arte de magia automáticamente las respuestas empiezan a tocar mi mente y mi corazón.

Es en ese momento donde entiendo que debo aquietar mis pensamientos y volver a conectarme con quien soy. Empiezo a declarar palabras de vida sobre mí, de amor, empiezo a recordar promesas de Dios a mi vida, y sin darme cuenta también empiezo a sonreír. Sonrío, ¿Sabes por qué? porque vuelvo a recordar lo que soy.

No se trata de que no tengas bombardeos que quieran arrástrate allí, se trata de que sepas detectarlos y los bombardees tú a ellos con cosas buenas sobre ti. Algo bueno debes tener, ¿no? Jejeje ¡No te rindas, ERES HERMOSA!

Con Amor,

Lola.


CRÉDITOS:

Fotografía: Carlos Morrobel

Falda: La compre en amazon 

Blusa: F21

Correa Vintage: Regalo de una tia hace uuuuf

Zapatillas: Forever 21

Peinado: By me

Locación: Biblioteca Nacional Dominicana

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