• Lola

Caminando hacia la Salud Espiritual

ESPÍRITU. Una palabra que me ha intrigado desde que tengo uso de razón. No sé, de alguna u otra forma siempre he tenido un deseo de crecer en ese aspecto de mi vida y conocerme a lo profundo de mi ser. Saber de dónde vengo, porque solo así sabré hacia dónde voy.


He aprendido en este caminar por la vida que a veces es necesario perderse para volvernos a encontrar con nosotros mismos. Pudiera decir que me ha pasado bastante, jejeje… La parte espiritual no ha sido la excepción. Por algún tiempo  creí que podría crecer por mí misma y créanme que lo intente, pero solo me hundía mucho más. Por mucho tiempo me creí autosuficiente sin necesidad de Dios para salir donde estaba y créanme nuevamente que, estaba muy equivocada.

No sé cuál sea tu creencia en cuanto al desarrollo espiritual, no se quien entiendas o cuál entiendas es tu fuente, pero yo encontré la mía. La encontré en alguien con quien puedo hablar, con quien puedo pelear incluso jejeje, la encontré en alguien a quien puedo llamar Papá, hermano, amigo, consejero. Al encontrar esa fuente me encontré a mí misma reflejada en El, y en su amor. Así que te hablaré desde mi perspectiva…

La salud espiritual es la manera en la que encontramos sentido. Es la manera en la que encontramos un rumbo, algo por lo cual vivir e incluso morir. Es esperanza, es sentido de propósito en la vida.

Recuerdo en mi infancia cuando me sentía triste o sin dirección, solía subir al techo de mi casa para hablar con mi amigo Dios, porque en ocasiones era la única persona en la que podía confiar…

¿Cómo nos convertimos en amigos? no lo sé, solo sé que en mi interior siempre había un impulso de conectarme con Él. No sabría explicarte, pero sentía descanso, confianza, refugio estando ahí.

Todos los seres humanos fuimos diseñados para creer en algo. Hay en nosotros un diseño de eternidad tan arraigado que por eso se nos hace casi imposible imaginar el día que nos toque partir de la tierra. Todos, por más científicos o analíticos que seamos, estamos conscientes de algo y es que una fuerza mayor a la nuestra, GOBIERNA.

Desde que empecé a ser consciente de que debía cultivar mi salud espiritual, comencé a vivir una aventura interna que no termina. Que no me deja saber que viene más adelante, pero que me deja con el deseo de ir más profundo.

Cultivar la salud espiritual no tiene nada que ver con rituales o procedimientos que nos lleven a ser mejores que los demás, salud espiritual es tú y tu fuente a cara descubierta, hablando, escuchando, otras veces solo en silencio, triste o alegre, con esperanza o no, es estar ahí en ese lugar que puede ser hasta tu vehículo, que puede ser cuando caminas por la calle, cuando te duchas, en donde puedes ver las cosas desde otra perspectiva, donde puedes escuchar tu voz interna guiándote por donde debes andar.

No soy quizá la más experta en salud espiritual, creo que sería arrogante de mi parte creer que ya lo logre, creo que nunca la alcanzaré del todo porque siempre habrá más, siempre habrá algo nuevo que conocer o un lugar más profundo al cual ir. Solo soy una chica que entendió que la única forma en la que podrá caminar por la vida sin derrumbarse por lo que sucede a su alrededor es aferrada de aquel amigo que conoció en su niñez y que nunca la ha dejado. Es aferrada de aquel que creyó en ella aun cuando ella misma no lo hacía, es creyendo que todo lo que vivo no se trata de si es bueno o malo sino de lecciones de vida que primero me harán una mejor versión de mi misma y segundo me permitirán ayudar a otros.

Quizá difieras de lo que digo, quizá entiendas que mis planteamientos por los cuales me aferro a Dios son superficiales y hasta románticos o ingenuos, pero está bien, te respeto, seria tu opinión, pero tu opinión no necesariamente se debe convertir en mi realidad.

Dios, Jesús, espíritu santo, el universo o como quieras llamarle ha sido el único camino que me ha llenado de paz, que ha sanado mi alma, mi mente, mis emociones, mis pensamientos, mi corazón, mi espíritu y gracias a Su amor por mí, hoy te escribo a ti.

Aquí te dejo unos cuantos consejitos que he implementado para cultivar mi salud espiritual. Como te dije, no soy una experta, pero es lo que me ha funcionado a mí.

  1. Hablar con mi fuente (es importante mantenernos en constante comunión con nuestra fuente. Mientras caminamos, manejamos, cuando podemos estar en la quietud y aun en medio del caos. Que el lugar no te limite).

  2. Crear un ambiente (creo que las energías se mueven por ambientes, por atmosferas. Trato de tener mi habitación siempre con música, al igual que mi vehículo para de esta forma estar un poco más relajada y apartarme para reconectarme conmigo misma).

  3. Leer libros de crecimiento personal y espiritual (siempre es bueno saber cómo otras personas alcanzaron cierta madurez espiritual, la cual me sirve de inspiración para seguir creciendo).

  4. Confiar en que mi fuente me AMA y que todo lo que me sucede es para sacar lo mejor de mí.

  5. Soñar despierta (me encanta imaginarme como seré en algunos meses, años. Imaginarme una vida de crecimiento espiritual continuo que da empuje para ir tras ella).

Quizá pudiera ponerte muchas cosas más, pero creo que nuestra relación espiritual es muy personal y cada quien tiene su manera particular de hacerlo. Solo deseo con todo mi corazón que no pares de crecer y que te comprometas cada día contigo mismo es cultivar tu salud espiritual.

¡No te rindas!

Lola.

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